El pasado martes 21 de marzo comenzó la primavera, y trajo consigo una muy agradable noticia: la Cineteca Nacional estĆ” lista para arrancar con la 73-ava edición de su famosa Muestra Internacional de Cine. En conferencia de prensa, el director general de la Cineteca, Alejandro Pelayo Rangel, y el director de difusión y programación, Nelson Carro, presentaron la lista de pelĆculas que se proyectarĆ”n, del 30 de marzo al 14 de abril, como parte de la muestra.
La Muestra Internacional de Cine se realiza, regularmente, dos veces al año, en la Cineteca Nacional, desde 1971, y su misión es difundir lo mÔs destacado del cine de actualidad a nivel internacional. Nelson Pelayo destacó que, para la selección de este año, los filmes abordan los temas de la guerra y la migración.
Una pelĆcula sobre la vida (Feature Film About Life), Dir.: Dovile Sarutyte, Lituania- Estados Unidos, 2021, Dur.: 100 mins.
Vicenta B, Dir.: Carlos Lechuga, Cuba-Francia-Estados Unidos-Colombia-Noruega, 2022, Dur.: 77 mins
Los horarios de proyección y las respectivas sinopsis se pueden consultar en la pĆ”gina web de la Cineteca Nacional. Para aquellos interesados en toda la muestra, se puede adquirir un abono, a precio especial, directamente en la taquilla. Ā
Ā«El fallo se encuentra, justamente, en no lograr lo que ha caracterizado a Luis durante toda su carrera: la adecuada construcción de una ficción que refleje nuestra realidad polĆticaĀ»
Jordan Peele, no soy fan de la totalidad de su trabajo, debo decir que es un autor de cine que se hace respetar, aĆŗn con las debilidades que su discurso social le proporciona. Aunque sĆ Huye es para mĆ hasta el momento su mejor pelĆcula, con Nop logra levantar nuevamente una pelĆcula efectiva gracias a que sabe dar un giro a su propia firma autoral para lograr un blockbuster al mejor estilo Shyamalan.
Con Nop, Peele se acerca cada vez mĆ”s a consolidar ya no un discurso polĆtico-social, sino a ser un narrador cinematogrĆ”fico que puede ofrecer algo distinto en cada proyecto que nos presente. Es lo que hacĆa Hitchcock desde su cine mudo: un diĆ”logo visual con el espectador por medio de imĆ”genes donde se necesitaba cada vez menos el diĆ”logo hablado. Alfred decĆa que si la pelĆcula tenĆa que ser explicada era totalmente un despropósito. De este modo Jordan Peele cada vez se convierte en uno de los directores norteamericanos mĆ”s consistentes de los Ćŗltimos aƱos.
Nop de Jordan Peele es probablemente su segunda mejor pelĆcula porque vuelve a lograr ese balance entre forma y fondo que nos habĆa dado en Get out. Con la gran diferencia que Nop estĆ” libre de cualquier discurso social y solo es una exploración acerca de la fascinación que los seres humanos tenemos por el espectĆ”culo y cómo este nos hace llegar a un extremo con tal de apreciarlo. AquĆ Peele nos adentra en una experiencia extremadamente aterradora que nos pone de frente a uno de los fenómenos mĆ”s enigmĆ”ticos que la raza humana ha estado enfrentando desde que sabemos que no estamos solos en el universo.
No es mi afÔn comparar a M. Night Shyamalan con Jordan Peele, sin embargo, ambos son muy parecidos en cuanto a la atmósfera provocada en sus filmes, los dos con muchos altibajos pero, logran mantener al espectador expectante de lo que va a suceder.
Al final Nop logra ser una pelĆcula de autor que estĆ” destinada a ser un blockbuster con un gran estilo y terror galĆ”ctico incluido.
Depredador yo lo conocĆ por āAlien contra depredadorā en el 2004 y estĆ” lucha milenaria de extraterrestres por el dominio en la tierra me atrae demasiado, sin embargo, admitĆ”moslo⦠lo logrado por Arnold en 1987 es novedoso para el tiempo y ha sabido encontrar su lugar como pelĆcula de culto, aĆŗn asĆ no es buena pelĆcula.
Ahora bien, las actuaciones tanto de Amber como la del perro Nassi, son extraordinarias. TenĆa mucho que no veĆa un perro tan bien entrenado para las producciones de cine que fuera ocupado para escenas que realmente transmitieran eso a lo que llamamos: āel mejor amigo del hombreā. Ā”Formidable!
āPreyā se convierte en una de esas pelĆculas que nos sorprenden con una calidad que excede por mucho a su formato destino para desearle verle en algo aĆŗn mucho mĆ”s grande: el cine y en una pantalla IMAX.
Tren Bala, es probablemente una de las pelĆculas mĆ”s absurdas del aƱo. No en el sentido mĆ”s peyorativo, sino realmente como una cualidad que hace que el espectador se enganche con cada uno de los personajes desde el principio. Brad Pitt aquĆ es el punto central con Ladybug. Un agente que ya se encuentra hastiado de su trabajo y lo que quiere es ya no matar gente y buscar las paz interior arreglando siempre las situaciones por medio de un diĆ”logo antes de pelear o matar. Estos objetivos son yuxtapuestos con los que portan el maletĆn Lemon (Bryan Tyree) y Tangerine (Aaron Taylor Johnson), dos hermanos asesinos a sueldo contratados por alguien que se hace llamar La muerte blanca.
ĀæLa pelĆcula es buena? Un rotundo sĆ. ĀæMe va divertir? SĆ, pero debes tener gusto por este tipo de pelĆculas en las que su forma de contarse es como un va y ven en el presente convergente de todos los personajes, al pasado de cada uno de ellos, que es la razón por la cual se encuentran ahĆ. Esta forma de narrarse a sĆ misma no es nueva, me recordó mucho a pelĆculas de Tarantino como Kill Bill (2013) o Bastardos sin gloria (2009). Incluso en el montaje con el tipo de mĆŗsica y los planos resulta muy tarantinesca, en el sentido mĆ”s positivo del adjetivo⦠todo esto con un āwhodunitā de fondo al mejor modo de Ćgatha Christie. Esta combinación, que estĆ” muy bien ejecutada, es atrapante y aunque realmente al final nada sobre el maletĆn importa, este juego de personajes es divertido, hilarante y con un muy buen juego de luces neón de un Japón moderno, clĆ”sico y vanguardista. Ā”Todo un viaje!
Las historias de amor son complicadas, pero cuando son frustradas por situaciones mĆ”s ajenas de su control, se vuelven mĆ”s complejas. āLa Gran Libertadā entiende perfectamente eso y hace un retrato Ćntimo de una realidad.
Basada en hechos reales, el director Sebastian Meise regresa de otra intermitencia y evidencĆa que sus pausas no afectan en nada a su conocimiento y calidad cinematogrĆ”fica. Sumerge su historia en un ambiente horrible y monótono de una prisión, pero lo llena de pequeƱos gestos tiernos que son duramente castigados para Hans Hoffman. Una historia de contrastes y negaciones que muestra varias posturas y nos guĆa hacĆa una libertad inminente, pero que pone en duda la verdadera libertad interna. Un ejercicio ejecutado de la mejor manera y que demuestra problemas que se siguen viviendo en la actualidad.
Este drama de la posguerra depende de sus entornos y actores, quienes hacen un trabajo espectacular como Anton Von Lucke, Thomas Prenn y Georg Friedrich, sin embargo el reflector completo recae en Franz Rogowski quien consigue un tono perfecto en su protagonismo lleno de momentos felices y frustrados.
āLa Gran Libertadā es un gran ejemplo de una historia memorable en su sencillez, ademĆ”s de llevar el estandarte del cine LGBT. Una historia verĆdica que merece ser escuchada.
Ya con las debidas aclaraciones debo decir que Elvis de Baz Luhrman es un trabajo visual y cinematogrÔficamente relevante que llena de banalidad la humanidad y carencias del ser humano que fue Elvis Presley. Todo el artilugio visual que ves en pantalla distrae de lo emocionalmente relevante. Me refiero a la adicción a las drogas, la soledad por estar lejos de su familia, los excesos del medio, el divorcio con Priscilla⦠todo esto que pienso es relevante se difumina con el brillo del barroquismo de la forma de Luhrman. Este atascado de formas, brillos y exageración solo lo hace presuntuoso, pero creo que ahà radica la grandeza de su director.
HabĆa momentos que debĆan ser muy emotivos, dolorosos e incluso penosos y no me comunicaron ninguna emoción o empatĆa por el personaje de Elvis, simplemente las cosas pasaban y ya. Tampoco significa que la pelĆcula sea mala, dista mucho de serlo; Baz Luhrman debĆa adaptar su estilo en beneficio de lo que se querĆa contar para que el relato tomara mĆ”s relevancia que todo el brillo y la exageración visual.
Retomando las escenas mĆ”s emblemĆ”ticas de Elvis: Austin Butler lo hace extraordinario y aunque no se parece a Elvis, como espectador compras esta fantasĆa porque lo rememora en muchas maneras. Pasa lo mismo que con Mi semana con Marilyn (2011) de Simon Curtis, Michelle Williams no es nada Marilyn Monroe pero, sin duda la evoca, transporta al espectador y lo conecta con la esencia de lo que era la imagen de Marilyn.
Tom Hanks como Tom Parker, representante de Elvis, te deja sin palabras. Sabes que es Hanks pero se convierte en de inmediato en tu mente en acaparante representante. Tom Hanks es inigualable.
Elvis es en todo sentido digna de ver y de visitar varias veces sin ninguna duda. Aunque pienso que falla un poco en dejar comunicar las emociones que se ven ahogadas entre tanta parafernalia visual de Luhrman. Es grande, visual y probablemente lo mejor del director a la fecha.
Podemos dejar algo en claro desde un inicio: Taika Waititi es un director con un estilo que ha sabido impregnar en todas las producciones que dirige. Probablemente no las he visto todas, sin embargo, desde āWhat we do in the shadowsā (2014) entendĆ que su estilo era no tomarse las cosas tan en serio en absolutamente nada y es ahĆ donde radica mucho de su ingenio. Esto no quiere decir que sea banal o imprudente en sus comentarios, sino que es su forma de decir las cosas⦠¿y va contar algo serio? Ā”No!
āThor Ragnarokā (2017), significó un cambio de tono radical de la visión de Keneth Branagh, de lo shakespiriano y oscuro, al humor estrambótico y bobo. El ragnarok, para todos los que nos lo tomĆ”bamos en serio, era el Apocalipsis de la mitologĆa nórdica y fue liderado por OdĆn mismo. Por supuesto que Waititi no respetó nada de esto y entendió que se trataba de una adaptación cinematogrĆ”fica.
Al final āThor: amor y truenoā logra un balance bastante bueno entre la forma y el fondo. Taika no deja de lado ambos, pero tampoco abandona su humor tan caracterĆstico que lo hace ser un director autoral con un estilo especĆfico que le queda como traje a la medida a Marvel.
90 dĆas para el 2 de julio no es la idĆlica historia de amor que muchas pelĆculas nos hacen creer. No. Es todo menos eso. Es la idea que nos creamos sobre alguien por solo pequeƱos instantes que pasamos juntos. Es la ausencia que nos marca, no por la herida en sĆ, sino por la persona per se.
La pelĆcula tiene la destreza de delinear a dos personajes: uno desde los planos expresivos y medios, pero a otro desde la ausencia total del plano. El espectador solo es capaz de ver la destrucción de uno hacia el otro por medio de ver los restos de Luis regados por un solo set de filmación.
Seguimos con el viaje nostĆ”lgico con muchas pelĆculas y aunque pensĆ”bamos que Toy Story con su universo ha inacabado, pues no. En 1995 comenzamos un viaje con Woody y Buzz y los terminamos en 2019 con Toy Story 4 y conocemos el final.
Lightyear, es una especie de spinnoff de Toy Story de John Lasseter y nos muestra las imĆ”genes que ocasionó que Andy se emocionara tanto con el personaje de Buzz, personaje principal de esa pelĆcula. Lo que vemos en el cine es precisamente esa historia que vio ese niƱo en 1995⦠de alguna manera todos somos Andy; en ese momento y desde ahĆ ya comienzas a conectar con la pelĆcula.
Lo que tiene Lightyear que cautiva a su espectador es una nostalgia mencionada, pero no abusa de ella; sino que logra crear la propia con el personaje de Buzz y algunos nuevos que aparecen como un verdadero comando estelar que tanto oĆmos mencionar por muchos aƱos. Todo envuelto en una historia que involucra viajes interestelares, la teorĆa de la relatividad y un fuerte mensaje de amistad y trabajo en equipo.
La verdad no tengo nada que reprocharle a Lightyear, nada absolutamente. Tiene todo lo necesario en su cantidad perfecta para poder conectar con el espectador que ha seguido al personaje durante tanto tiempo y cautivar a las siguientes generaciones. Tiene una mezcla rara entre Interestelar de Christopher Nolan, Gravity de Alfonso Cuarón y el toque de Pixar.
Su discurso sobre aprovechar el presente soltando el pasado para crear un futuro es muy bueno y sabe sustentarlo de forma sorpresiva con giros interesantes que demuestran cómo muchas veces somos nosotros mismos nuestros propios enemigos.
Angus MacLane logra escribir una buena historia con base a la ciencia y teorĆas que todos conocemos pero aterrizadas a un lenguaje muy sencillo que logra ligar perfectamente con las emociones sin sobre explicar demasiado y es ahĆ donde el juego del tiempo y las nuevas conexiones emocionales con un nuevo espectador entran magistralmente sin notarse forzado en ningĆŗn momento.