DOQUMENTA 2023, festival internacional de cine y narrativas de no ficción.

Este evento tiene lugar en Querétaro, dando inicio a las actividades del 3 de agosto al 13 de agosto en el interior de 10 sedes diferentes, incorporando otras disciplinas artísticas, las cuales constan de: artes visuales, literatura, arte sonoro y periodismo.

Sedes: Cineteca Rosalío Solano, Callejón Guadalupe Victoria (aledaño a Cineteca), Plaza de Armas, Museo de Arte Contemporáneo Querétaro (MACQ), Museo de la Ciudad, Galería Municipal y en municipios y comunidades de Jalpan, Corregidora y El Marqués.

DOQUMENTA se enfoca en la exhibición de documentales que nos permiten transportarnos y sensibilizarnos hacia otras realidades, compartiendo historias creadas y dedicadas a todo tipo de esferas sociales con el fin de ampliar perspectivas y crear reflexiones para formar vínculos internos y externos más empáticos con nuestro entorno. Las temáticas que se abordan en dichos documentales van desde las vivencias de las mujeres, la diversidad sexual, las interacciones que tenemos con nuestro hábitat, pueblos originarios. E incluso, documentales dedicados a las infancias; en las que tocan tópicos sobre la familia, la amistad y el juego. Además, tendrás oportunidad de experimentar una vivencia inmersiva gracias a la realidad virtual, dichas proyecciones podrán disfrutarse en la sala del lobby de la Cineteca Rosalío Solano. Y por si fuera poco, ocurre un espacio docturno, en el que se exponen historias intocables a horas tempranas.

Este festival es gratuito. Por lo que no tienes pretexto para disfrutar un buen rato en compañía de tu familia o amistades. ¡No te lo puedes perder!

Puedes checar la cartelera en el siguiente link: https://doqumenta.org/cartelera/

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90 días para el 2 de julio y la prisión acogedora.

90 días para el 2 de julio (2021) dir. Rafael Martínez

Rafael Martínez García es un joven mexicano egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica, institución en la que estudió guión para Cine y TV. Ha labrado su trayectoria dentro de la industria ejerciendo como productor, guionista y director. Entre su filmografía destacan cortometrajes los cuales se han exhibido en diversos festivales nacionales e internacionales.

Entre las decenas de proyectos realizados; ‘El amor dura tres meses’ obtuvo el Ojo de la Sección Michoacana en el 16º Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) y una Mención Especial en el 22º Guanajuato International Film Festival (GIFF). En el año 2019, su guión de cortometraje ‘Impronta’ obtuvo una Mención Especial en el 17° FICM, y en 2020, su guión de largometraje ‘Apenas primavera’ formó parte de la Selección Oficial de guiones inéditos del Festival de Cine de La Habana. Colaboró en el guión de la película ‘Sin hijos’, ópera prima de ficción del director Roberto Fiesco, la cual estrenó en Netflix en marzo de 2021.

Dir. Rafael Martínez (En el metro de la CDMX)

Un amplio camino ha transitado y que posterior a la demora de su estreno debido a percances suscitados -tan imprevisibles y caóticos como lo fue la pandemia por el COVID 19-, Rafael, nos presenta su ópera prima ‘90 días para el 2 de julio’, que logra enternecerte como a su vez, te hunde en la desdicha. Y no es para menos ya que el realizador plasma con eficacia las cotidianidades a las que es más frecuente tener que encarar en esta, nuestra sociedad posmoderna y la que concierne a esta cinta: Las máscaras. Que en la actualidad con más frecuencia usamos como defensa a nuestro entorno hostil. 90 días para el 2 de julio nos cuenta la historia de Luis (Armando Espitia), quien en casa, aguarda impaciente la llegada de Andrés (Luis Arrieta), un hombre con quién mantiene una relación amorosa en secreto.

Andrés es un candidato a gobernador de un partido conservador, razón por la que tienen que mantener su vínculo en el anonimato, pues de filtrarse la verdad, su carrera en la política quedaría truncada. De modo que -para evitar escándalos-, se ve obligado a recurrir a la creación de una imagen pública impecable. Esto quiere decir que regirá su vida bajo los estándares de la heteronormatividad. Circunstancia que si bien entristece a Luis, acepta con la ilusión de que esta situación será temporal y en algún momento podrá externar el amor que siente por Andrés sin ningún tipo de temor.

En vista de la ajetreada agenda de trabajo de Andrés, Luis pasa los días en cautiverio dentro de una casa que carece de mucho -e inclusive de internet-, pero esto no durará mucho hasta la inesperada visita de Natalia (Danae Reynaud), su vecina -siempre en compañía de su roomie Jess-, (Greta Cervantes) que gracias a sus personalidades desinhibidas, estrechan lazos y forman una inigualable amistad. Mientras este apacible trío goza de sus compañías, y que en especial a Luis le ayudarán como sostén para despejar su mente y dirigir su atención fuera de su espera incierta. A lo largo de la trama iremos conociéndolo por medio de cómo haga frente a verdades que le serán reveladas al paso de los días.

90 días para el 2 de julio (2021) dir. Rafael Martínez

90 días para el 2 de julio nos invita a la estadía por estas cuatro paredes sin sentirnos asfixiados, -aunque si por momentos afligidos-, y que del mismo modo, nos logra conmover por la calidez que cada personaje irradia de su ser y de la casa misma por doquier. Esta cinta mexicana no titubea a la hora de exponer temas que en pleno siglo XXI para muchas personas siguen siendo tabú como lo es la comunidad LGBT+ -y más dentro de este país en la que aún abunda el machismo y la homofobia-, por lo que, hacer visibles las vivencias de individuos que lo único que los diferencia es su orientación sexual no debería ser ya un problema. Por tanto, es de aplaudir que películas como la de Rafael, alcen la voz, y se rebelen contra este sistema intolerante y por ende, prejuicioso ante la existencia de personas que lo único que buscan es vivir en armonía tanto con ellos mismos como con su entorno.

90 días para el 2 de julio es un vaivén de emociones agridulces que vale cada segundo experimentar, pues nos habla sobre la necesidad de vivir siendo nosotros mismos sin las máscaras que aún hoy en día, muchos tienen que usar por temor al “qué dirán los demás”.

Esta cinta se encuentra ya disponible en distintos cines de la república mexicana. ¡No te la pierdas!

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Broker

Kore-eda renueva sus votos hacia las temáticas familiares en un cálido drama.

Broker (2023) dir. Hirokazu Koreeda

Hirokazu Kore-eda representa una de las voces y figuras japonesas más reconocidas para la industria fílmica en los últimos años. El cineasta nipón ha logrado destacar y compartir su visión a todo el mundo, con propuestas identificables para cualquier continente. Si de reconocimiento hablamos, no hay que olvidar sus múltiples nominaciones por su cinta Un Asunto de Familia (Manbiki kazoku) en 2019, que incluyó Mejor Película Internacional en los Oscar y ganador de la Palma de Oro en Cannes.

En aquella cinta, veíamos un núcleo familiar poco convencional que realizaba pequeños hurtos para subsistir, hasta que encuentran a una niña y la hacen parte de la familia. La temática enfocada en los lazos familiares se convirtió en un sello distintivo del director, que los abordaba desde De tal Padre, tal Hijo (Soshite chichi ni Naru) en 2013.

En 2022 estrenó Broker (Beurokeo) titulada en español Intercambiando Vidas, que por fin llega a México con la cual retoma este núcleo argumental de las familias inesperadas que forman un lazo emocional único.

Broker (2023) dir. Hirokazu Koreeda

El argumento de la película en su centro lleva consigo un tema delicado, polémico y controversial, pero es gracias a las vestiduras, narrativa y el tono con el que desenvuelve el ritmo que Hirokazu logra entregar una cinta emotiva y empática.

Moon So-young (Ji-eun Lee) es una joven que decide llevar a su hijo recién nacido a una iglesia familiar para darlo en adopción, pero se percata que dos hombres se dedican a robar a esos bebés de la institución para venderlos. Cuando So-young los confronta, decide unirse a ellos para encontrar una pareja que quiera comprar a Woo-sung, lo que los lleva a emprender un viaje que pondrá a prueba su moralidad y ética.

Cada personaje con un contexto y trasfondo distinto, mientras que Ha Sang-hyun (Song Kang-ho) es el líder de este grupo disfuncional, Dong-soo (Gang Dong-won) representa la voz intermediaria, lo que los hace a ambos ser estos Brokers o Intercambiantes dedicados a buscar una mejor familia para los bebés en vez de dejarlos a su suerte en el sistema de la iglesia.

Por otro lado, So-young tiene un pasado tormentoso que la está persiguiendo. Si a eso sumamos a dos agentes de la policía que están investigando una posible red de tráfico de menores, el viaje va adquirir diversas complicaciones.

La magia que logra Kore-eda en esta cinta recae en la magnífica relación entre los personajes y la sensibilidad con la que aborda temas tan delicados como la prostitución, tráfico de menores, asesinato, adopción y el más controversial relacionado al aborto. Tópicos que le pudieron dar a la cinta un tinte de thriller policiaco, pero que en manos del japonés, se transforma en un road trip cálido.

El ensamble de esta familia tan peculiar logra compaginar con la audiencia, ofreciendo a cada uno su tiempo de explorarlos y conocer su punto de vista acerca de sus motivaciones y razones de sus decisiones. Cada actuación se nutre de la atinada dirección de su autor, porque Kore-eda crea un guion con el que teje las relaciones de cada integrante, los confronta acerca de su forma de pensar y al final logra una conciliación emocional en ellos.

Abordar un tema universal pero al mismo tiempo delicado no es fácil de lograr, por ello la viabilidad de realizar esta propuesta como un road trip fue una gran opción, tocando de forma neutral el tema de la adopción por ejemplo, vemos el pensar de cada personaje y al final nosotros como espectadores realizamos la conclusión de juicio, y considero que aquí es donde recae su mayor atributo de Brokers, el darnos una cálida visión de una problemática que nos haga empatizar y comprender las distintas ópticas, llegando a debatir y concluir de acuerdo a nuestra moral y ética.

Barbie y la transgresión de las nuevas narrativas audiovisuales.

Barbie (2023) dir. Greta Gerwig

El reciente 20 de julio del año en curso se estrenó la tan esperada cinta de Barbie dirigida por la directora, escritora y actriz Greta Gerwig, reconocida por trabajos previos con ‘Lady Bird’ en 2017 y la readaptación de la novela escrita por Louisa May Alcott ‘Mujercitas’ en 2019; película misma que la catapultó rápidamente a la fama pues fue nominada y ganadora en el 2020 en los premios Oscar y Bafta dentro de la categoría de mejor diseño de vestuario.

Barbie llegó para entregarnos una trama que rompe con toda convención y expectativa impuesta por los espectadores, quienes desde los primeros avances y trailers que iban compartiendo por medio de las redes sociales se podían construir una minúscula idea de lo que podría tratarse -inclusive habían personas quiénes se tomaban el tiempo para analizar cada segundo de estos e intentar llegar a algo concreto-. Sin embargo, poco nos fue revelado y ahora que Barbie hasta el momento sigue exhibida en cines, se entiende el porqué todo se mantuvo como un secreto. Greta sabía a lo que se tendría que enfrentar, pero el público no, aún y con pistas que se nos iban dando de poco en poco -como ejemplo, los posters promocionales en los que aparecían los actores y actrices que darían vida a los personajes de Barbie con la leyenda “Ella lo es todo. Él es sólo Ken”.

No estaba claro que era con exactitud lo que se podía esperar de la película; por una parte, una cierta cantidad de espectadores daban por sentado una trama de aventuras y comedia, girada en torno a un romance entre Barbie y Ken. Pero otra parte, los espectadores que ya contaban con referencias acerca del trabajo previo de la realizadora Greta -todos ellos bajo una perspectiva feminista-, intuían que Barbie podía ir más allá de un relato soso.

Barbie (2023) dir. Greta Gerwig

Y Greta no hizo más que entregarnos una trama atiborrada de comedia, drama, aventuras y números musicales; con un extra de críticas tanto a la sociedad actual, a la empresa Mattel, como a la muñeca misma. Un variopinto cinematográfico exquisito, pero que infortunadamente, terminó por romper con las ilusiones de las audiencias infantiles y adolescentes que anhelaban ver a una Barbie fresca, alegre y siempre victoriosa.

La cinta resultó un tanto compleja por los temas que fueron expuestos en las casi dos horas de duración del filme, por lo que para muchos fue complicada de digerir, permitiendo notar que Barbie más que para disfrutarse invita a la reflexión, y es que no existe desatino en cómo Greta quisó hablar y hacer frente ingeniosamente a temas que nos conciernen tanto a hombres como mujeres en la sociedad moderna.

Esto queda claro desde el segundo uno en que inicia la cinta: la narradora (Helen Mirren) nos da a conocer el motivo por el que el juguete de Barbie fue creada -con una inmejorable referencia a la mítica película ‘2001: Odisea en el espacio’-, niñas jugando con nenucos, siendo este juguete en parte responsable de reforzar el estereotipo de género que desde pequeñas nos enseña que nuestro papel dentro de esta sociedad es ser madres. Barbie llega significando una revolución en cuanto a ofrecer un juguete para niñas brindándonos un sinfín de actividades y profesiones a las que aspirar más allá de la maternidad. Siendo un paso a la libre elección para nosotras.

Barbie (2023) dir. Greta Gerwig

Barbie nos sumerge dentro del mundo idílico rosado ‘Barbieland’, en el que Barbies, Kens, Alan (Michael Cera) y Midge (Emerald Fennell) viven bajo un sistema matriarcal. Observamos a Barbies ocupando distintos puestos profesionales, ejerciendo de sus pasiones hasta de cargos políticos. A quien acompañaremos a lo largo de esta travesía será a Barbie estereotípica (Margot Robbie), e iremos conociendo su cotidianidad, las relaciones e interacción que lleva con sus amigas y Ken (Ryan Gosling), su “interés amoroso” -que es más bien al revés puesto que ella rara vez muestra un afecto recíproco por él-.

Todo marcha de viento en popa: diversión, números musicales que acompañan el día a día de los personajes hasta que de un momento a otro Barbie tiene ideas de muerte. Situación que no sólo la perturba a ella, sino también a quienes la rodean, problemática que si bien le incomoda, trata de mantener la calma asegurando que es un pensamiento pasajero. No será hasta que su rutina cambia abruptamente: mal aliento, pies planos, ducha con agua de verdad, celulitis, desayuno estropeado, leche caducada y tropiezos al intentar caminar serán los motivos suficientes para externarle esta catástrofe a sus amigas, a lo que la solución que se les ocurre para que sea “reparada” es visitar a la Barbie ‘rarita’ (Kate Mckinnon), -esta Barbie es la encarnación de toda aquella muñeca a la que las pequeñas en algún momento alteraron estilizando su cabello, cara o vestimenta para obtener un estilo propio, dándole una personalidad única fuera de la barbie convencional-. Y que debido a su estilo desaliñado y splits incontrolables es marginada por la comunidad, siendo desterrada y sin alternativa, termina viviendo sola en un lejano monte.

Barbie (2023) dir. Greta Gerwig

Al principio de la película se nos menciona que tanto el mundo real y Barbieland convergen, puesto que por las formas en cómo jueguen con ellos en la realidad de los humanos, les afectará directamente a ellos. Barbie ‘rarita’ explica que Barbie estereotípica y la niña que está jugando con ella se encuentran unidas la una a la otra, por lo que los pensamientos y emociones de la infante están repercutiendo en Barbie. En consecuencia, para saber la razón de porqué está pasando por esto y regresar a su vida normal tiene que irremediablemente viajar al mundo real para encontrarse con esta pequeña con el fin de poder ayudarla de alguna forma.

Con desgana, Barbie emprende su viaje pretendiendo que fuera un viaje por el que tuviera que aventurarse por cuenta propia, pero resulta entonces que Ken se escabulle en el carro de Barbie y a regañadientes acepta que la acompañe hacia el mundo real a condición de no resultar ser un estorbo para ella.

Una vez llegados a nuestra realidad, las dudas e incomodidades de Barbie hacia el entorno que va conociendo y experimentando no se hacen esperar, pues desde que pisa el mundo real, Barbie es víctima de piropos por albañiles con los que cruza unas palabras -escena que deja entrever lo importante que es para un hombre formar una virilidad como mecanismos de supervivencia para no ser objeto de burla o humillación de otros hombres-.

La desventura no termina ahí, pues es acosada por un transeúnte, siendo arrestada por propiciarle un puñetazo en el rostro. Suceso que nos permite observar la injusticia de sancionar a toda persona menos al responsable de haber cometido una falta. Una posición por la que las mujeres pasamos más de una vez en nuestras vidas y que, en vez de recibir justicia, se nos cuestiona y revictimiza con el argumento “tú lo habrás provocado de alguna forma”.

Barbie (2023) dir. Greta Gerwig

En contraparte, Ken, se maravilla por un mundo en el que los hombres si son considerados como sujetos de derechos -no como en Barbieland, sitio en el que ni siquiera se sabe dónde cohabitan cada uno de los Kens-. A causa de los tropiezos por los que tienen que atravesar puesto que no cuentan con conocimientos previos acerca de cómo se maneja el mundo real, Barbie experimenta emociones que nunca antes había sentido, y es en esa conexión con su yo interno que se sensibiliza y conecta con su entorno. Será con sus emociones a flor de piel que logra dar con la niña que ha estado jugando con ella y se dirige hacia su escuela, -no sin antes cruzar unas palabras con Barbara Handler, hija de la creadora de Barbie-. Que nos recuerda la importancia de tener presente que nuestra belleza no se apaga al pasar los años, sino que resplandece cada vez más.

Simultáneamente, Ken queda anonadado por los vastos edificios -mismos que son una representación fálica gracias a la audaz elección de planos contrapicados-, y más allá de ello, se percata del importante papel que juegan los hombres en todo aspecto que él veía ocupado únicamente por las mujeres en Barbieland. Por esta razón se da a la tarea de conocer sobre el patriarcado -sistema predominante en el mundo real-, y una vez con la información sacada de libros, lleva el patriarcado a su mundo con el objetivo de iniciar una rebelión contra las Barbies.

Barbie (2023) dir. Greta Gerwig

Entre tanto, Barbie conoce a Sasha (Ariana Greenblatt) y en un desafortunado ataque verbal por parte de Sasha, Barbie cae en cuenta de que la niña que creía que jugaba con ella se había convertido ahora en una rebelde adolescente que a palabras suyas ya la había olvidado, rompiendo las ilusiones del valor e influencia que ella creía tener para transformar la sociedad de este mundo. Ahora atónita, se percata de no ser tan relevante como pensaba y que al contrario, generó una serie de inseguridades hacia las infancias femeninas quienes jugaron en su momento con ella debido al estereotipo físico que se les impuso a la llegada de la muñeca.

Sino era Sasha quién jugaba con ella en este mundo, ¿entonces quién? Abatida por el golpe de realidad y casi que como de un milagro se tratara, es buscada por Mattel, oportunidad que aprovechará para pedir ser devuelta a Barbieland.

Estando dentro de las oficinas de Mattel conocemos al CEO de la empresa (Will Ferrell) momento que no debe dejarse pasar desapercibido puesto que no sólo es una escena ridiculizando a la compañía, sino también es una sátira en sí misma criticando a las empresas lideradas por hombres; en las que al tener desconocimiento en cuanto a la creación de productos de cualquier índole enfocada y dirigidas al público femenino existirán sesgos sobre lo que genuinamente nosotras deseamos y necesitamos, pues un hombre nunca entenderá nuestras necesidades puesto por el simple hecho de no ser mujer, y dentro del sistema patriarcal que nos oprime se nos ha enseñado cómo ser, lucir, y cómo tenemos que dirigirnos hacia el mundo, siempre en beneficio del género masculino, dejando nuestras opiniones y puntos de vista en segundo término.

Posteriormente, se nos revela que quien en realidad tenía estos desafortunados pensamientos era la mamá de Sasha, Gloria (America Ferrera) una ejecutiva que trabaja en la empresa Mattel. Gloria es una adulta que aún y con obligaciones encima suyo, busca a través de los bocetos que hace sobre Barbie, un medio de expresión, dibujándola como una muñeca que se viera y sintiera como ella; encontrando la manera de hacer catarsis de todo aquello que le agobia, logrando ese sentido de liberación con respecto a las exigencias que como mujer, la sociedad le exige -y esto queda claro en su poderoso monólogo sobre lo difícil que es ser mujer en la vida real-.

Madre, hija y Barbie deciden emprender un viaje a Barbieland pues a Gloria le hace mucha ilusión conocer su mundo.

Barbie (2023) dir. Greta Gerwig

En este punto de la trama, nos embarcamos en otra caótica aventura puesto que Ken al ver sido el primero en regresar, encontrarán su mundo de cabeza dónde ahora ellos tienen el control total de todo su entorno, inclusive de las Barbies -a excepción de Barbie rarita-, que al haberles lavado el cerebro, ahora están al servicio de las exigencias y complacencias de cada uno de los Kens; el fastidioso desafío de Barbie estereotípica será devolver Barbieland a su estado habitual.

Gracias a Gloria y su poderoso mensaje, consigue desprogramar a cada una de las Barbies que habían caído ante las manipulaciones de los Kens. Las Barbies (y Allan) -el único personaje masculino dentro de Barbieland que no cae en el sistema de dominio que Ken comparte para sobajar a las mujeres-, se une a ellas para derrocarlos. Las Barbies, ahora empoderadas, accionan contra ellos con unas tácticas infalibles que concluirá en colocarlos a todos en una guerra -que a ojos de los Kens, servirá para medir su valía, medida en la masculinidad que han ido cimentando gracias al patriarcado-.

En este punto se agradece que Greta haya hablado sobre el mansplaining (hombres demeritando nuestras capacidades para realizar las cosas, como si fuéramos incapaces de pensar o hacer cualquier cosa sin su ayuda o sin que antes, ellos nos lo expliquen todo de una forma condescendiente o paternalista, aun y cuando nosotras dominemos el tema, incluso, mejor que ellos); ejemplificandolo perfectamente en la escena en la que los Kens quieren enseñarles a las Barbies a practicar un deporte, o cuando Ken quiere explicar la pelicula ‘El Padrino’, -en esta parte me pregunto la cantidad de mujeres que hemos tenido que atravesar por la misma nefasta situación-.

Barbie (2023) dir. Greta Gerwig

El desenlace es inesperado, dado que al haber colocado a Ken en un principio como el antagonista, ahora se le cuestiona su motivo de existir más allá de ser la pareja de Barbie, incitándolo a la emancipación y a la búsqueda de su propia identidad, dejando la incógnita abierta: “¿Quién es Ken?”

Barbie no le habla sólo a las mujeres, sino también a los hombres. Barbie es una crítica a cómo ambos géneros nos relacionamos mutuamente; sobre los comportamientos, ideologías y creencias que tenemos que romper y deconstruir para comprendernos mejor los unos con los otros. Barbie habla sobre la urgencia por reconocer nuestras diferencias, aceptarlas y abrazarlas.

Es necesario recordar que una de las tantas funciones otorgadas al cine es compartirle un mensaje al público y sí dicho mensaje es tan poderoso, logra causar un impacto e indiscutiblemente, Barbie ha alcanzado ese fin de cabo a rabo.

Barbie es subversiva por el mero hecho de haber incomodado al espectador. Sí incomoda, es porque movió algo (o mucho) dentro de uno mismo. Queda obligatorio preguntarse sí la incomodidad que sentimos la utilizaremos para transformar algo dentro de nosotros o si sólo la dejaremos pasar de largo.

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Oppenheimer​: ¿la mejor película de Christopher Nolan?

Oppenheimer (2023) dir. Christopher Nolan

Pocas veces hemos visto en la historia del cine una expectativa tan grande como la que generó el lanzamiento simultaneo de “Barbie” y “Oppenheimer”. Algo que comenzó como un juego de venganzas entre el director Christopher Nolan y su anterior productora, Warner Bros Pictures, se volvió un fenómeno entre cinéfilos denominado: Barbenheimer. Según se cuenta, Christopher Nolan, en desacuerdo por el poco control que tuvo en la distribución de su película pasada, “Tenet”, decidió emigrar a Universal Studios, algo que Warner no perdonó, y quiso castigar robándole la taquilla a “Oppenheimer”, con el estreno simultáneo de “Barbie”. Sin embargo, nadie hubiera sido capaz de predecir que el mundo del cine convertiría esta rivalidad en una celebración que quedará para la historia. Por supuesto, esto fue aprovechado por los equipos de marketing de todas las empresas involucradas en la distribución de dichas películas, convirtiendo el 20 de julio de 2023 en una especie de Día D para el cine. Y henos aquí, a solo un par de días de esos lanzamientos que nos prometieron como “gloriosos”, para analizar si Barbenheimer fue, en efecto, todo lo que nos contaron, o si solo fue, como diría el refranero mexicano: pura llamarada de petate. En este análisis trataré de esclarecer esa cuestión, limitándome a la parte que corresponde a “Oppenheimer”.

L to R: Cillian Murphy (as J. Robert Oppenheimer) and writer, director, and producer Christopher Nolan on the set of OPPENHEIMER.

De entrada, la expectativa que generó esta película es absolutamente entendible; tanto que, aún sin la ayuda del fenómeno Barbenheimer, habría sido muy esperada. Esto se debe, principalmente, a dos razones: 1) Christopher Nolan es, sin duda, uno de los mejores cineastas de nuestra época, y 2) Robert Oppenheimer es, quizás, el científico más influyente en la historia de la civilización. Lo primero, pocos lo cuestionarían, pero lo segundo requiere una mayor explicación. Dicho de forma simple, pese a que Oppenheimer no fue un físico tan prodigioso como lo fue Newton o Einstein, sí fue el científico que ha estado más cerca de acabar con toda la humanidad. La creación de la primera bomba atómica es claramente el inicio de una nueva era geopolítica, y la consolidación de los Estados Unidos como los emperadores del trono del miedo. Es sabido que “Star Wars”, con su estrella de la muerte, intenta hacer una metáfora de ello. Dicho esto, el interés de Christopher Nolan en rodar un filme sobre este sombrío personaje es algo que no habría podido pasar desapercibido.

Mucho se dijo en redes que este sería el mejor y más maduro trabajo de Christopher Nolan. Sin embargo, desde los trailers que se iban liberando a medida que se acercaba la fecha de estreno, se dejaba entrever que el enfoque que tenía esta película era un tanto condescendiente con la figura de Oppenheimer. Y así lo fue. Un personaje tan sombrío que poco tiene que ver con Prometeo, y cuyo arrepentimiento se antoja irrisorio, se retrata como un héroe trágico al más puro estilo del teatro griego. El Oppenheimer de Nolan es una calca de lo que este cineasta nos mostró en “Batman: el caballero de la noche”; un hombre que intentó enfrentar al mal con nuevos poderes, y terminó lleno de remordimientos, traicionado y perseguido por la clase política. Esta interpretación es, hasta cierto punto, entendible, pues “Oppenheimer” no deja de ser una visión británica basada en un libro norteamericano (“American Prometheus: The Triumph and Tragedy of J. Robert Oppenheimer” por Kai Bird y Martin J. Sherwin). Pero, aun haciendo un lado de esto, la película falla en una cuestión más fundamental: el guion.

L to R: Tom Conti is Albert Einstein and Cillian Murphy is J. Robert Oppenheimer in OPPENHEIMER, written, produced, and directed by Christopher Nolan.

El guion de “Oppenheimer” es accidentado. Lo cual es de extrañarse, pues Nolan nos tiene acostumbrados a excelentes guiones. Se percibe que el director no es experto en el tema, y se vio rebasado por la gran cantidad de información y datos históricos que engloban el proyecto Manhattan. Nolan pierde el foco de la historia constantemente, se percibe la desesperación de no saber a qué aspecto de la vida de Oppenheimer ponerle más atención: a su drama personal, a su drama profesional o a su drama histórico. La película coquetea todo el tiempo con estos tres temas, sin enfocarse plenamente en ninguno. Además, es innecesariamente larga; este filme podría ser de menor duración si se omitieran escenas que nada aportan a la trama, y parecen, más bien, un capricho del director para adornar la narración con easter eggs históricos. Por ejemplo, las apariciones de Gödel y Feynman me parecieron, en lo personal, encantadoras (pues admiro el trabajo de ambos), pero reconozco que nada aportan a la historia, y una persona fuera del nicho de la ciencia difícilmente las apreciaría.

Las escenas de la juventud de Oppenheimer también se antojan muy fuera de lugar. Son de ritmo rápido, tanto que no se alcanza a asimilar su trascendencia, y están llenas de referencias que solo un físico podría poner en contexto. Lo mismo pasa con las escenas que corresponden a la elaboración de la bomba atómica, en Los Alamos; son también muy rápidas y carecen de fuerzas antagonistas que introduzcan tensión e incertidumbre en la narración del desarrollo de la bomba. Ambas secciones se sienten, más bien, de corte documental. Las únicas escenas que son conducidas de forma adecuada son aquellas que corresponden a las audiencias posteriores al proyecto Manhattan. Es aquí donde sí vemos el poder narrativo de Christopher Nolan, acompañado de la extraordinaria decisión de intercalar el monocromo con el color. Aunque, también ha de decirse, que estas escenas requieren mucho contexto histórico, pues están sumamente cargadas de acrónimos y eventos que no se introducen en la narración.

Cillian Murphy as J. Robert Oppenheimer in OPPENHEIMER, written and directed by Christopher Nolan

A nivel de guion, lo que se lleva las palmas, sin duda, es la construcción del personaje de Albert Einstein, el cual, pese a tener breves y contadas apariciones, funciona como una especie de “Pepe grillo”, o consciencia perdida, de un confundido Oppenheimer. Son las palabras de Einstein las que, en realidad, son el eje de toda la trama. Cabe aclarar que, esta interpretación de Einstein también es bastante condescendiente con el Einstein histórico. Los diálogos de Oppenheimer con el presidente Truman, aunque breves, son igualmente destacables, y representan muy bien la frivolidad norteamericana que muy tímidamente se sugiere en el resto de la película.

La cinematografía y el diseño de producción de esta película son, como era de esperarse, sólidos. El haber recreado con éxito toda la instalación de Los Alamos es simplemente impresionante. Sin embargo, “Oppenheimer” no tiene la belleza visual de “Interestelar” o “Inception” como para ameritar el formato IMAX. La insistencia de Nolan por rodar (y presenciar) esta película en dicho formato es más bien un capricho megalómano. Hay que recordar que en el cine, y en el arte en general, la poética de los materiales debe estar subordinada a la trama, y no al revés. El formato de audiencias públicas y los constantes primeros planos en “Oppenheimer” hacen que la experiencia IMAX sea subexplotada e innecesaria para la narración (a menos que sea de vital importancia que observemos los poros en la piel de Cillian Murphy…). Los grandes maestros saben que el cine no es el arte de las imágenes bellas, sino de las imágenes necesarias.

OPPENHEIMER, written and directed by Christopher Nolan

“Oppenheimer” cuenta con un cast fuera de serie, y actuaciones que no decepcionan.  Concuerdo con el resto de los críticos en que Robert Downey Jr nos regala la mejor actuación de su vida en esta película, sin que esto sea gran halago para el actor, ya que la vara nunca estuvo demasiado alta. En “Oppenheimer” vemos a Robert Downey interpretar a Lewis Strauss, un exmilitar y controversial político que, de hecho, es el único que nos da pistas sobre la verdadera personalidad de Oppenheimer, en un interesante soliloquio que pronuncia cerca del final de la película.     

Muy probablemente Oppenheimer (y Barbie) arrasará con los premios Oscar, pues ya todos sabemos que la Academia se alinea a agendas dadas. Sin embargo, si hay algo en lo que esta película se merece, genuinamente, el Oscar, es en sonido. El diseño sonoro es muy creativo, y contribuye a crear atmósferas de tensión que le aportan muchísimo a la historia. Además, es encantador cómo se usa el sonido de detectores Geiger para adornar algunas escenas y acciones. Otro logro destacable de este filme es evita caer en el sensacionalismo de recrear explosiones nucleares en toda su repugnante magnitud. En “Oppenheimer” solo presenciaremos la prueba Trinity, y de una forma muy moderada. Además, las escenas donde se muestran festejos de las detonaciones, tanto de Trinity como de Little Boy, son también dirigidas con moderación, y se atreven a ilustrar la banalidad norteamericana omisa en el resto del filme.

En resumen “Oppenheimer” es una película con aciertos y errores, que vale la pena ver, sin duda, pero que no es ni de cerca el mejor trabajo de Christopher Nolan. Tampoco está a la altura del circo mediático del que ha sido objeto. Lejos de percibirse madurez, pareciera que Nolan olvidó que, en ocasiones, menos es más. Oppenheimer parece, más bien, un collage de todos sus trabajos anteriores, y de una serie de eventos históricos disconexos. Más que a Prometeo, esta película nos recuerda al monstruo de Frankeinstein, y nos demuestra que la unidad en una historia no puede fraguarse simplemente haciendo embonar todas sus partes. Dicho todo esto, al final, supongo que Barbenheimer es un fenómeno que lo único que refleja es lo hambrienta que está nuestra sociedad por consumir, idolatrar y darle sentido a un mundo conformista que, precisamente, Oppenheimer contribuyó a construir. 

OPPENHEIMER, written and directed by Christopher Nolan

PABLO BASTIDA

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Krakens y Sirenas: Conoce a los Gillman

Krakens y Sirenas: Conoce a los Gillman (2023) dir. Kirk DeMicco

«Krakens y Sirenas», conocida originalmente como «Ruby Gillman, Teenage Kraken» (2023), es una animación vibrante que nos sumerge en el peculiar mundo de una Kraken adolescente viviendo en tierra firme, una premisa intrigante que se revela gradualmente a lo largo del relato. La película teje las vivencias de una adolescente «humana», enfrentándose a los dilemas comunes de la juventud: el baile de graduación, las mariposas por el chico popular, y el equilibrio de amistades, todo esto con un toque marítimamente místico.

Aunque «Krakens y Sirenas» ofrece una experiencia entretenida, la profundidad de sus personajes podría mejorar. Son sencillos, lo que dificulta la identificación del espectador y limita el apego emocional que se podría generar. A pesar de esto, la película tiene momentos de genuino humor y deja al espectador con reflexiones valiosas sobre la amistad, la familia, la adolescencia y la importancia de seleccionar con cuidado a nuestros allegados.

Nuestra protagonista, Ruby, encarna perfectamente las incertidumbres de la adolescencia. Aislada socialmente, encerrada en su círculo íntimo de amigos, y secretamente enamorada de un chico llamado Conor, Ruby es una Kraken peculiarmente entrañable. Su auténtica identidad aporta un elemento fantástico a la cinta, ya que abandona los estereotipos de las criaturas marinas para encarnar a un Kraken juvenil y cautivador.

(from left) Grandmamah (Jane Fonda) and Ruby Gillman (Lana Condor) in DreamWorks Animation’s Ruby Gillman, Teenage Kraken, directed by Kirk DeMicco.

Entre los personajes, destaca Chelsea, la sirena antagonista, cuya presencia altiva y divertida contrasta con la timidez de Ruby. Su interpretación da un giro a la imagen tradicional de las sirenas, al representarlas como seres con una malicia intrigante.

Aunque la trama no rompe moldes, su familiaridad no resta valor a sus temas universales: la autodescubrimiento, la búsqueda de aceptación, y el amor juvenil, todos enmarcados en un entorno fantásticamente marítimo. A lo largo de sus 90 minutos, la película permite a Ruby, y a su público, explorar el lugar que ocupa en el universo y su trascendencia frente al antagonismo.

«Krakens y Sirenas» es una película familiar que cumple su función de entretener y provocar sonrisas, un refugio seguro en un mar de opciones cinematográficas, ideal para una tarde tranquila en familia.

(from left) Ruby Gillman (Lana Condor) and Connor (Jaboukie Young-White) in DreamWorks Animation’s Ruby Gillman, Teenage Kraken, directed by Kirk DeMicco.

Texto escrito por «Karivana«

Asteroid City

Un relato cósmico aderezado de un elenco multiestelar.

Asteroid City (2023) dir. Wes Anderson

De un cierto tiempo hacia el presente, digamos varios meses, el nombre de Wes Anderson ha recobrado importancia en las redes sociales, y esto se debe al famoso trending de cómo se verían ciertas películas si las dirigiera el cineasta texano, que con la ayuda de una app de inteligencia artificial, transformaba fotogramas de otras cintas en un intento de imitación del estilo de Anderson.

Pero la tendencia no solo se quedó ahí, sino que escaló al grado de, especialmente en la plataforma de tik tok, crear videos de situaciones cotidianas pero filmadas con el estilo del director. Esto por supuesto no fue del total agrado de Wes, pues se cansó de que le muestren videos cortos donde se intenta replicar su estilo.

Bajo este contexto se resalta esta anomalía virtual, especialmente por la atención que se le dio al responsable de grandes trabajos como El Fantástico Sr. Zorro (2009), pues su particular estilo de dirección ha logrado ser identificable a primera vista. Dos años después de su último trabajo con La Crónica Francesa (2021), la cual no gozó de la relevancia idónea, Wes regresa nuevamente para maravillar a sus fieles seguidores con Asteroid City (2023), película que cuenta con un relato cósmico integrado por un elenco de ensueño.

(L to R) Tom Hanks as Stanley Zak, Hope Davis as Sandy Borden, Tony Revolori as Aide-de-Camp, and Liev Schreiber as J.J. Kellogg in writer/director Wes Anderson’s ASTEROID CITY, a Focus Features release. Credit: Courtesy of Pop. 87 Productions/Focus Features

Planteando el argumento, este se sitúa en una ciudad ficticia, Asteroid City en 1955, donde se lleva a cabo el festival Junior Stargazer Convention, dedicado a la observación de fenómenos astronómicos, celebrado debido a que en el desierto de esta ciudad prácticamente inhabitable, cayó un asteroide que le da su respectivo nombre. Durante las actividades de la convención, el avistamiento de vida extraterrestre provocará un caos cósmico a cada visitante y residente de la ciudad que por supuesto, va a sacudir al mundo entero.

Un argumento lo suficiente insólito y peculiar que solo un cineasta como Anderson pudo idear, escribir y dirigir bajo su distintivo sello.

Dentro de esta narrativa vemos cómo se entrelazan los personajes. Por un lado, tenemos a Augie Steenbeck, fotógrafo y padre de 4 que recién quedó viudo. Un auténtico Jason Schwartzman retrata la conmoción de no saber cómo decirles a sus hijos que su madre no va volver. Por el otro lado, está Midge Campbell, actriz con crisis existenciales acerca de su carrera. Aquí vemos la belleza de Scarlett Johansson en su dualidad de madre y artista. El resto de los personajes entran y salen de pantalla para aderezar el relato que se va convirtiendo en un cúmulo de situaciones hilarantes.

Si se nombrara al multiestelar elenco que compone Asteroid City, la reseña abarcaría casi todo el texto en nombrarlos. Se puede hacer un resumen acerca del desempeño de todos los histriones en conjunto, pues cada uno cuenta con una participación fugaz en algunos casos, y en otras un poco más extensas. Se debe destacar la hazaña en los nombres que Wes pudo fichar para este largometraje, siendo un ensamble soñado para cualquier director y para cualquier cinéfilo verlo en pantalla.

Scarlett Johansson in director Wes Anderson’s ASTEROID CITY, a Focus Features release. Credit: Courtesy of Pop. 87 Productions/Focus Features

A pesar de contar con este impresionante apartado, un gran deleite de apreciarlo en una sala de cine, el impacto de la historia se desvanece en el espectador, debido a las múltiples conexiones entre los personajes, de los cuáles sus relaciones no logran explorarse a profundidad, desperdiciando el enorme potencial que existe en sus interacciones.

No obstante, como es costumbre, el estilo y sello característico de Wes está ahí. Desde su genial puesta y movimientos de cámara, hasta su saturada paleta de colores en su fotografía, el apartado técnico es un agasajo audiovisual.

Al final, Asteroid City (2023) no llega a impactar al nivel de El Fantástico Sr. Zorro (2009), Isla de Perros (2018), El Gran Hotel Budapest (2014) o Un Reino Bajo la Luna (2012) por citar ejemplos de la década pasada, pero aquellos fieles seguidores del director van a disfrutar de un viaje extra divertido con una invitación a reconsiderar nuestros vínculos más personales.

Blanquita

Una forma valiente de hacer cine

Blanquita (2023) dir. Fernando Guzzoni

El pasado 6 de julio, la Cineteca Nacional fue sede de la función y conferencia de prensa de «Blanquita», la más reciente película del director Fernando Guzzoni, una coproducción entre Netflix, Chile, Francia, Luxemburgo y México.  Acompañado del productor Pablo Zimbrón Alva, y del periodista de cine Arturo Magaña Arce, Guzzoni expuso los aspectos más destacados y desafiantes de esta obra, ganadora del premio al Mejor Guion en el Festival Internacional de Cine de Venecia 2022 y seleccionada por Chile para contender como mejor película extranjera en los premios Oscar.

Basada en hechos reales, «Blanquita» nos sumerge en la historia de Blanca, una joven de 18 años que vive en un albergue para menores que han sido víctimas de abuso, dirigido por el sacerdote Manuel. Cuando Manuel decide denunciar una red de trata que involucra a importantes empresarios y políticos ex-pinochetistas, se destapa un escándalo del que Blanca se vuelve la principal protagonista. Pese a que el caso va evolucionando a favor de las víctimas, un repentino cambio de Fiscal hará que el testimonio de Blanquita empiece a tambalearse.

Blanquita (2023) dir. Fernando Guzzoni

En pocas palabras, y sin spoilers, «Blanquita» explora el conflicto derivado de una ética difusa. En esta película se desafía el compromiso que, por convención, tenemos con la verdad (imperativo categórico), y se considera la posibilidad de que una mentira, en determinadas circunstancias, pueda convertirse en un instrumento de justicia (utilitarismo). Además, la relación de Blanca con el sacerdote Manuel plantea preguntas sobre los excesos a los que se puede llegar cuando se busca la justicia sin freno y hasta por vanidad.

Con un guion sólido, una cinematografía impecable y la cuidadosa dirección de Guzzoni, «Blanquita» es, sin duda, una película imperdible y una alternativa al cine de consumo que veremos desfilar este verano. Pese a que trata temas complejos que podrían llegar a ser fuertes para algunos espectadores, el director no cede a la comodidad de los lugares comunes en este tipo de filmes; por ejemplo, el uso injustificado de violencia gráfica. En términos narrativos, el trato que se le da a las víctimas es muy cuidadoso, pues tampoco cae en la revictimización.

Lejos de lo estrictamente cinematográfico, este trabajo tiene una cualidad destacable: es una película honesta. Es de admirarse la autenticidad con la que Guzzoni construye a sus personajes, renunciando a la complacencia y al maniqueísmo, dándoles dimensión a través de sus humanas contradicciones. Esto, aunque parezca la norma, es de hecho cada vez más raro, gracias a la cultura de la cancelación. Gran parte del cine de denuncia actual es vulgarmente panfletario y carente de autocrítica. Por eso, se agradecen profundamente visiones valientes, como la de Guzzoni.

Blanquita (2023) dir. Fernando Guzzoni

En conferencia de prensa, uno de los asistentes le preguntó a Guzzoni si no consideraba que su película le daba un mensaje incorrecto y desalentador a las víctimas de abuso que buscan la impartición de justicia, a lo que el director respondió (con otras palabras, que me permito parafrasear) que dar mensajes moralizantes no es la responsabilidad de un cineasta, sino retratar la realidad con toda su crudeza y complejidad. Y eso, lectores, es la forma correcta de hacer cine.

Blanquita se estrenará el próximo 13 de Julio en las salas de todo el país, y, por supuesto, en la Cineteca Nacional.    

ESTRENO 13 DE JULIO

PABLO BASTIDA

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Post Mortem: Fotos del Más Allá

Post Mortem: Fotos del Más Allá (2021) dir. Péter Bergendy

«Post Mortem: Fotos del Más Allá» es una película de terror sobrenatural dirigida por Peter Bergendy y producida en Hungría en el año 2020. Destaca el hecho de que esta película fue seleccionada como la entrada húngara para competir en la categoría de Mejor Largometraje Internacional en los 94 Premios Óscar. La trama se desarrolla durante el final de la Primera Guerra Mundial y sigue la historia del soldado alemán Tomás, quien es dado por muerto en el campo de batalla, pero regresa a la vida tras de experimentar una visión de una niña (Anna). Después de la gran guerra, Thomás se une a una feria itinerante, en la que se desempeña como fotógrafo post-mortem. Entre sus viajes, Tomás se reencuentra con Anna, esta vez cara a cara, quién le pide ir a fotografiar a los difuntos de su pueblo, una pequeña comunidad húngara afectada por una pandemia y plagada de fantasmas, con el fin de que estos puedan alcanzar la paz.

El diseño de producción de este filme es notable, ya que logra recrear de manera efectiva la atmósfera de los pueblos húngaros afectados por la guerra, transmitiendo una sensación de tierra estéril, olvidada, puritana y en constante duelo. De hecho, la película en sí misma podría entenderse como una metáfora del sufrimiento de los pueblos húngaros a lo largo de la historia europea. Los esfuerzos del departamento de foto, arte y vestuario se reflejan en la creación de este entorno. Además, el maquillaje también es algo destacable en este trabajo, especialmente cuando se utiliza para dar un aspecto macabro a los cadáveres fotografiados por Tomás. Los efectos especiales, por otro lado, son modestos, pero cumplen en no dar una sensación de falsedad.

Post Mortem: Fotos del Más Allá (2021) dir. Péter Bergendy

A pesar de todo lo anterior, la historia en sí no ofrece nada fuera de lo común y recurre a los lugares comunes del cine de terror. Esto sin contar que la trama avanza a través de una serie de acontecimientos predecibles y convenientes, sin ofrecer grandes momentos de suspenso o giros inesperados. La idea de utilizar la fotografía analógica como eje narrativo prometía mucho, pero desafortunadamente se abandona rápidamente en favor de mostrar espectros sin dejar espacio para la sugerencia. Cabe mencionar que esta película presenta ciertos elementos que evocan por momentos a «Sleepy Hollow» de Tim Burton.

En resumen, «Post Mortem: Fotos del Más Allá» es una película en la que se nota el esfuerzo del equipo de producción y es técnicamente sólida. Sin embargo, presenta deficiencias en el guion al contar una historia lineal y predecible, y no logra generar situaciones de suspenso efectivas. Aunque este filme no logra convencer en su totalidad, es importante reconocer y apoyar este tipo de esfuerzos cinematográficos, pues son una valiosa alternativa a la hegemonía del cine de terror estadounidense, el cual a menudo carece de calidad, pero es consumido masivamente debido a estrategias de marketing y a su posición de monopolio en la industria.

«Post Mortem: Fotos del Más Allá» s actualmente está disponible en cines mexicanos.

PABLO BASTIDA

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La Cineteca Nacional está lista para la 42° Foro Internacional de Cine

Como cada año desde sus inicios en 1980, el Foro Internacional de Cine llega a la Cineteca Nacional, para traernos lo más arriesgado y radical del cine internacional contemporáneo. Con una selección de 13 largometrajes provenientes de más de una docena de países invitados, el recinto de Xoco busca promover propuestas cinematográficas poco convencionales.

La selección de películas se presentó en conferencia de prensa el pasado lunes 19 de junio, en presencia de Alejandro Pelayo, director general de la Cineteca Nacional, y Nelson Carro, director de Difusión y Programación de la misma institución. Se destacó que este tipo de muestras son de gran relevancia para la difusión del cine, ya que ponen al alcance del público trabajos que no son fáciles de encontrar ni en salas de cine ni en plataformas de streaming. Otro dato significativo en el que se hizo énfasis es que, en la presente edición de este foro, más de la mitad de les directores son mujeres. Esto quiere decir, nos comenta Nelson, que cada vez hay más mujeres haciendo cine.

Foto: Pablo Bastida

Representando a México, e inaugurando el Foro, se proyectará la cinta “Teorema de tiempo», de Andrés Kaiser, segundo largometraje del cineasta. En “Teorema de tiempo”, Kaiser documenta parte de su historia familiar, especialmente la de sus padres, para mostrarnos que el cine, y el drama en general, son inherentes a la necesidad humana de entender nuestro papel como personajes del teatro de la realidad. Tendremos una reseña más completa al respecto próximamente; ¡estén al pendiente de nuestra página y nuestras redes!

En la conferencia, también se destacaron dos documentales: «De humani corporis fabrica» (Francia-Suiza-Estados Unidos, 2022) y «Nos vemos el viernes, Robinson» (Francia-Suiza-Irán-Líbano, 2022). El primero es un viaje al interior del cuerpo humano con ayuda de cámaras e instrumentos de alta tecnología. En palabras del propio Alejandro, se trata de una inmersión entre la belleza y el horror que, sin recurrir a elementos de ficción, nos recuerda la película “Fantastic Voyage” de Richard Fleischer. Por otro lado, «Nos vemos el viernes, Robinson» nos muestra un diálogo epistolar entres dos gigantes del cine: Jean-Luc Godard y Ebrahim Golestan.

El 42 Foro Internacional se llevará a cabo del 29 de junio al 15 de julio, para continuar su recorrido en el Circuito Cineteca a partir del 17 de agosto. Además, desde el 26 de julio la programación tendrá un recorrido en sedes de la UNAM (Sala Julio Bracho del CCU y Cinematógrafo del Chopo), a la que se seguirán sumando más sedes
 
Los precios en Cineteca Nacional son los habituales, $60 entrada general, y los boletos del Foro ya están disponibles directamente en taquilla, en la app oficial del recinto o en el sitio web.
Consulta toda la programación del 42 Foro Internacional en www.cinetecanacional.net

PABLO BASTIDA

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